Categoría: coaching

El coaching no es una profesión

Agradecimiento en forma de flores
Agradecimiento en forma de flores de una maravillosa cliente

Hace unos dias terminé la que, sin duda, ha sido una de las experiencias docentes más estimulantes que he tenido en los últimos años.
Durante los meses de junio y julio he participado como docente en la Segunda Edición del Experto en Coaching del Centro Internacional Politecnico de Las Palmas de Gran Canaria.
Son muchos los aprendizajes que me llevo, desde cómo una creencia limitadora, al ser descubierta, puede iluminarte la mirada y abrirte un mundo de posibilidades, cómo aquello que no entendías trabajado en equipo parece claro y practico, cómo el respeto a la diferencia, al conocimiento de los demás y a su ritmo es mucho más  valioso que seguir el currículo a pies juntillas, sin asombrarnos de haberlo superado con creces…

25 personas maravillosas comenzaron esta aventura con ganas de trabajar, con inteligente escepticismo y con una fabulosa curiosidad. Y así, todos allí, como un clavo, martes y jueves de ocho a once de la noche -que se dice pronto- se prestaban a ser aprehendidos con todos sus sentidos.

Me lo he pasado tan bien… me han regalado tantas cosas buenas… que me han devuelto la pasion por la pedagogía y la didáctica, aquella que me arrancaran de jovencita cuando estudié Magisterio (qué habrá sido de Puri-Gato y de Joaquina, y de sus apuntes ajados, ofreciéndonos unas clases propias de un congreso de los diputados actual, en el que nadie parece tener ni idea de lo que dice… donde no importa contradecirse porque no importa el contenido ni el continente, mucho menos el cliente, llámese pueblo, a penas el espectáculo… el bochornoso espectáculo… perdón… ya me he calentado… es que soy de combustión instantánea, bien lo sabéis ;-).

Diré que me habían advertido: uf, hay muchos psicólogos en el grupo que no te lo van a poner fácil… -tengo que decir que esto es retarme… y no hay nada que me apasione más-. Mis psicólogos… me han motivado tanto… me han enseñado tanto… que estoy pensando seriamente en hacerme de su cuadrilla. Pues claro: ahora llegan cuatro iluminados que llevan unos años dedicándose a la asesoría y que con la crisis se han quedado a dos velas, se hacen un curso y presumen de ser coaches y amenazan a los psicólogos con quitarles clientela y eficacia… Jajajajaja (perdón, pero es que prefiero reír a  llorar). En este bendito país tenemos que empezar a obviar las opiniones gratuitas y ser todo oídos a los juicios. Me encantaría efectuar un cambio en esta peregrina sociedad así… ¡pum! y devolverle la dignidad a todas las profesiones y sus profesionales y a todos los que ejercen un oficio. Pero me temo que no va a ser tan rápido…

Yo no sé quién ha dicho que el coaching es una profesión pero me gustaría encontrármelo. El coaching no es una profesión como tampoco la política lo es como tampoco la carpintería o la fontanería… ¿quiere decir eso que tengan menos prestigio? No. El prestigio se lo dan las personas que lo ejercen. El coaching es una herramienta para lograr objetivos. ¿Funciona? A mis clientes sí. Lo único que puede hacer que seas un buen coach es el ejercicio del oficio y que tus clientes así lo certifiquen pero, sobre todo, la honestidad y la integridad (mi gente diría que también la humildad :-).

Para ejercer el coaching hace falta bagaje, sobre todo experiencial pero también académico. Los psicólogos son los que mejor pueden utilizar esta herramienta pues tienen un conocimiento específico fundamental sobre el comportamiento humano -también he visto a buenos educadores, filósofos e ingenieros que lo ejercen de forma sobresaliente-.  Una profesión se aprende teóricamente en la universidad con un programa de estudios certificado y después con al menos 5 años de práctica, no te la da un cursito ni de 100 horas.

El coaching es una herramienta y todas, absolutamente todas las personas con las que he compartido estos dos meses saben ejercerla con eficacia; Sí, porque hemos practicado mucho pero, sobre todo, porque son personas honestas. Un honor el haber trabajado con ellas. Gracias a todos.

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Coherencia y sistemas

constelaciones-familiares-terapia-sistemica-1835-MLV22324911_5633-ODespués de más de un mes ausente del mundo -virtual, exclusivamente- no tengo buenas nuevas, sigo sin internet. Genial por la parte de que me he ido a vivir a un lugar en el que la cobertura es ciencia ficción (en mi casa sólo funciona el teléfono en una de las cuatro salas) pero muy mal por la parte de los operadores, en este caso Vodafone y en otro otros, que nos marean con sus dimes y diretes. Así es que hoy he tirado de la wifi de algún incauto y allá voy.

Y es que estas semanas las he invertido en formación, que ya hacía tiempo (gracias Raúl que te empeñas y yo te sigo): y he estado en la I Feria Nacional de Coaching y en Las I Jornadas de Pedagogía Sistémica de Canarias. Las segundas por alusiones pues si algo he de resaltar de la primera (poco sobresaliente para mi entender) fue la intervención de Ángel de Lope y su visión sistémica que nos mostró de manera magistral con un caso práctico real. Si el coaching ontológico trata los problemas desde la más pura lógica, el sistémico se fundamenta en aquello que no ve la conciencia y por tanto aquello que está a un nivel más profundo, en ese nivel en el que se encuentran las soluciones. Una herramienta que empleo con mis clientes y que os recomiendo investigar por lo de útil e interesante que tiene es el coaching sistémico.

La sistemica parte de un principio de coherencia y es que todos pertenecemos a uno o varios sistemas (he llegado a la idea de que cuantos más sistemas sean menos posibilidades de morir de hambre o frío) y que si trabajamos con ellos y los tenemos en  cuenta (y aquí el sistema educativo debería tomar notas pero déjalo que está muy ocupado reiventándose copiando de aquí y allá para ir a peor) encontrar soluciones eficaces no será una utopía.

La coherencia… En estas semanas he vuelto a Madrid y aunque ha sido un viaje relámpago, sí que he podido visitar a algunos amigos (qué bueno el reencuentro con mi compañera y amiga Cristina Andrés) como J. López Mollo que, desde que le conozco, ha sido mi filósofo de cabecera. Él me planteaba: a mí el sistema social me exige casarme, tener una hipoteca, consumir, tener hijos… si no lo hago mis compañeros de sistema se molestan hasta el punto de la exclusión sin embargo yo alimento el sistema desde mi coherencia, siendo fiel a mis principios, algo que está en la genética del sistema, ¿no? Creo que sí, amigo mío, creo que los coherentes son los grandes supervivientes, creo que no hay respuestas acertadas pero muchas preguntas interesantes, creo que tu opción es la mejor para ti quizás no para otros y viceversa, creo que has sabido mantenerte cuerdo en este devenir loco de apariencias y vanidades, creo que el sistema te debe mucho, que se alimenta de ti y que tu libertad te libra de deudas y que no todos podemos decir lo mismo…

Independencia Emocional

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano aprobada por la Asamblea libertadNacional Constituyente francesa el 26 de agosto de 1789, la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948 en París y todas las declaraciones de independencia del mundo que conozco coinciden en un principio fundamental: El derecho a la libertad. Esa preciosa palabra algo denostada, minusvalorada e incluso olvidada por muchos es, probablemente, la más humana de las palabras y con seguridad, la más necesaria.

La libertad está en serias dificultades, no corren buenos tiempos para ella… tan esclavos del reloj, el dinero, el consumo, el fútbol, de la maltrecha política, la imagen, la televisión, de las redes sociales, la comida, la bebida, el riesgo… tan hambrientos de todo, tan llenos de nada… que, al final, ha resultado que no sabemos muy bien en qué consiste, por qué tanta gente ha muerto por ella ni siquiera el porqué de  esa magnífica relación con la felicidad que ya dura milenios.

Libertad: Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos (DRAE). Sí, la libertad incluye responsabilidad, lo que se traduce en que no es fácil ni cómoda ni pasiva. La libertad te da la oportunidad de elegir: elegir ser feliz, elegir ser solidario, elegir ser coherente, elegir ser valiente, elegir hacer de tu vida la vida, elegir, elegir, elegir… La libertad es el ejercicio de tomar decisiones de forma responsable. Me temo que tanto analfabetismo libertario tiene su origen en este sistema educativo nuestro que no nos enseña a pensar, sino a obedecer, que no nos enseña a liderar sino a seguir, que no nos enseña a ser sino a hacer. Estoy de acuerdo, pero ahora que lo sabemos ya no nos puede servir como excusa.

La libertad nace del interior, de lo más profundo del alma. Si no te aguantas… ¿por qué alguien iba a tener que hacerlo? Si no te respetas ¿pretendes que alguien lo haga? En serio ¿no te gustaría ser libre? No depender de lo que digan/piensen/comenten/opinen los demás, no depender de lo que sientan los demás, compadecerles (tener con-pasión) sin contagiarte. ¿No te gustaría? ¿No te gustaría no ser esclavo de la infancia? De aquello que viviste hace ya tanto tiempo que nadie, excepto tú, recuerda, de aquello que te dijeron o que no dijeron, de los abrazos que no te dieron, de los besos que no recibiste… Ahora tienes el poder de ser aquello que te enseñaron ser o de ser lo que quieras ser, sólo tú puedes elegir pero has de saber que si quieres ser libre, la primera batalla comienza con la independencia emocional: liberándote del pasado y de todas aquellas relaciones que te esclavizan, que no te tratan de igual a igual, que no te aportan nada, enfrentando tu presente y tu futuro como una oportunidad, sin justificaciones.

Hoy puede ser un gran día, date una oportunidad. Empieza tomando esa decisión que lleva en tu cabeza tanto tiempo que ya no sabe cómo salir, comienza a construirte un futuro en el que puedas estar orgulloso de ser tú, por ti y para ti, antes de por y para lo demás, muéstrate responsable de tus decisiones y de tus actos, sin echarle la culpa al resto. Lo que pasó, pasó, céntrate en lo que puede pasar, en lo que puedes hacer que te pase . Construye la vida que quieres, que siempre has deseado, hazlo ahora y sé libre…