Categoría: Conocimiento

Conexiones improbables

La comunidad del ladrillo en acción...
La comunidad del ladrillo en acción…

La semana pasada estuvimos en Barcelona, en una certificación de LSP (Lego Serious Play). Lo cierto es que me siento halagada cuando nos dicen “Qué bien os lo montáis, ahora a Barcelona a jugar al Lego”. Es totalmente verídico, en Audazia, disfrutar no es un derecho, es una obligación 🙂 Así es que ha sido una semana fabulosa, ya sabéis, salir de casa, cambiar de aires, aprender algo nuevo, ver a gente que hace tiempo no ves y conocer a gente que, de otro modo, sería imposible que conocieras. ¿Lo habéis probado?

Esto da casi para una teoría del aprendizaje, quizás inspirada en Thorndike, en la cual, a mayor estímulo de la compañía, mayor es el aprendizaje. Aprendemos más y mejor si lo hacemos con personas que nos gustan. En este caso he de resaltar este aspecto que nos ha hecho disfrutar más de lo habitual: siete compañeros que han sido toda una revelación y un ejemplo de generosidad e inspiración. Personas que nunca hubiera conocido sino hubiera sido porque todos teníamos una curiosidad común y una necesidad terrible (de bien) por aprender. Conocer personas así te ayuda a reforzar tu fe en la humanidad y te hace mejor.

Esta soy yo en la comunidad (una visión tripartita :-)
Esta soy yo en la comunidad (una visión tripartita :-)

En la búsqueda de nuevas herramientas, LSP ha satisfecho nuestra expectativas. Todos los asistentes trabajamos con personas y a todas las personas les gusta jugar. Aunque en seguida nos dimos cuenta de que no es ese el foco de esta metodología. Lo interesante y realmente brillante es que pensar con las manos es muy eficiente. Es algo que siempre ha llamado poderosamente mi atención. Hace unos 15 años empecé a investigar el uso de la caligrafía en Inteligencia Emocional y después he aplicado técnicas como la pintura para mejorar la comunicación, aunque creamos que no sabemos hacerlo, especialmente cuando creemos que no sabemos hacerlo. Gracias a mi amiga Marián Durán aprendí a hablar con las manos y aluciné con las posibilidades que eso nos ofrece a los oyentes, por no citar a los que no lo son. También es vox populi que amar estimula las zonas corticales y límbicas de nuestro cerebro pero no tanto que si lo haces con las manos este efecto se duplica. Las manos tienen incluso el poder de sanar, de hacernos felices 🙂 No solo las nuestras, las extrañas, aquellas que no esperas encontrar, las improbables. A mí me hacen feliz las manos de los demás, algunas, especialmente.

Veo... un bote salvavidas.
Veo… un bote salvavidas.

LSP es una metodología que nos ha enseñado una serie de principios (PGS) que nos traemos a nuestra querida Audazia y que ya hemos empezado a poner en marcha. No sé si os servirán sin el contexto adecuado, pero necesito compartirlas para que no mueran en mí:

  1. Deja de hablar, construye.
  2. Construye individualmente, comparte en grupo.
  3. Comparte y construye la historia.
  4. Eres dueño de tu modelo.
  5. Cuestiona el modelo, no a la persona.
  6. Confía en el proceso.

Uno de mis aprendizajes favoritos, en forma de pregunta, ha sido: ¿Puedes vivir con ello? porque si es así… ¿por qué ibas a dedicar tanto tiempo y energía a algo que no tiene ninguna relevancia para el asunto que nos ocupa? Creo que es una pregunta que te ayuda a ser feliz, a soltar lastre.

Una experiencia deliciosa y altamente recomendable. Una aplicación muy potente para el coaching de equipos. De momento, la semana que viene empezamos a utilizarla. Estamos deseando 😉

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Sentido común, lógica, normalidad y otras paparruchas

sentido-comunEl sentido común está relacionado con una forma razonable de enfrentarse a los problemas. Partiendo de la base de que la sensatez, la prudencia y la cordura nunca han sido santos de mi devoción ni adalides de grandes gestas, puede ser interesante reflexionar sobre la importancia que le otorgamos al sentido común y por qué creemos que el nuestro, si es que lo tenemos, debe ser el único aceptable. Es probable que, si nacimos en el mismo país, incluso en la misma ciudad, el mismo barrio, el mismo bloque y la misma escalera, mi sentido común se parezca al tuyo, aunque, si mi padre o mi madre, no nacieron en el mismo país, ciudad, barrio, bloque, escalera que el tuyo o la tuya… entonces, no va a poder ser… eso parece preocuparnos bastante, aunque yo no tengo nada claro si sentir como los demás es, necesariamente, lo mejor. Entiéndase por común lo ordinario, vulgar y frecuente, y tan popularmente conocido como normal. Yo estoy convencida de que la gente normal no existe, es una leyenda urbana, en toda mi vida he conocido a alguien así. Si esta premisa es cierta, afecta directamente al sentido común. Estamos muy tontos con ese tema, te pasas media vida tratando de ser normal, de encajar, de seguir los patrones establecidos por unos u otros, hasta que te das cuenta -con suerte, antes de morir- de que eres único, que la vida es una y que eres libre de ser lo que quieras y cómo quieras, libre para elegir ser feliz, incluso libre para elegir no serlo.

tildaTilda Swinton es la actriz viva que más me atrae, me subyuga su diferencia, ese poder que tiene de ser femenina, masculina y lo que le dé la gana; mi admiración por ella creció más aún desde que supe que vive en ménage à trois con su marido y su amante. Imagino que habrá un millón de personas que la habrán criticado y muchas más se habrán muerto de envidia, descansen en paz. No se preocupen ni se escandalicen, hay muy pocos como ella. Alguna vez lo habréis leído en este blog, no me gustan nada las dicotomías, no creo que sean positivas, ni beneficiosas para nadie, ni realistas. Mujer/hombre, casada/soltera, derecha/izquierda, creyente/ateo… solo un sistema educativo tan limitado como el nuestro puede producir opciones tan simplistas.

Después del último atentado en Orlando, en el cual han muerto más de 50 personas y otras 53 han resultado heridas, medio mundo occidental rechaza la matanza, más aún cuando la única razón que se les ocurre esgrimir es que no les gusta la orientación sexual de otro. Patético. Terrorífico. Sigo convencida de que el foco debemos ponerlo en la Educación y la Cultura. Solo ellas pueden lograr que nuestra lógica sea más potente y eficaz, más flexible. La música, el arte, leer, viajar… son más que suficientes para darnos cuenta de que no estamos solos, de que no hay verdades absolutas y de que no hay nada más poderoso que el miedo. Miedo a la diferencia. En plena campaña electoral, escucho a una señora decir “al coleta no le daba ni agua” y eso también me produce terror. Me pregunto si de verdad no le daría agua, aunque muriera de sed o, simplemente, es una curiosa forma de hablar. ¿Qué nos incapacita para conocer al otro, para entenderle?  Me gustó mucho la campaña de Amnistía Internacional en la que enfrenta a europeos y refugiados y les reta a mirarse. MIRARSE. Mirarse más, hablar menos. Necesitamos más silencio, menos ruido. Demasiada gente sabiendo qué hacer y muy poca haciendo algo. Una vez leí en algún sitio que las ollas vacías suenan mucho más que las llenas. Mucha gente vacía.

¿Alguna vez te ha molestado lo que dice o piensa otro? Es un buen punto de partida, ¿no te parece? Empezar a investigar la razón de por qué nos sentimos así, analizar nuestros miedos. Hoy he leído, no negaré que con cierta satisfacción, que el arzobispo de Valencia ha sido denunciado por delitos de odio contra los homosexuales y las mujeres. Juzgar a los demás solo porque no son como tú es de esas miserias humanas con las que tendremos que cargar con pesadumbre y vergüenza pero, antes de mirar la paja en el ojo ajeno, no estaría de más observar nuestras vigas…

PD: dedicado a Rosa González, por ser una maravillosa persona con un gran sentido poco común y nada normal 🙂

La excelencia y la sobrevaloración del talento

dibujo_patioDurante mucho tiempo, el talento ha sido casi una obsesión para mí. Empezó en el colegio, tendría unos ocho años. Recuerdo que la maestra nos pidió un dibujo sobre el recreo. Seguramente, habría pasado otras veces, pero esa tuvo de especial que me fijé en mi compañera de mesa. Estaba yo todavía pensando en qué diantre iba a dibujar, cuando ella ya había perfilado, con precisión quirúrgica, todos los elementos de la escena. Aquello que salía de su lápiz parecía ser aquello que ella deseaba que saliera. Estaba impresionada. Lo intenté. Compré los mismos lápices, el mismo papel, pero nada. Me ocurrió igual en clase de gimnasia. Observaba como había personas que hacían con facilidad aquello que para mí era muy difícil.

Gente con talento. Y yo, a la caza y captura, observando, escudriñando, examinando, analizando y estudiando a todo aquel que se cruzara en mi camino, una y otra vez. ¿De dónde procedía el talento?

Unos años más tarde, ingresé en el conservatorio. Cuando llegué, allí estaba de nuevo: niños y niñas con una facilidad deslumbrante para interpretar música. Estaba claro que era algo genético pues muchos con aquel talento tenían padres o madres músicos, y se notaba.

talento_lessingCon 20 años era capaz de distinguir con claridad el talento, una especie de resplandor que hacía especial a cada persona que conocía, con la práctica era capaz de verlo incluso en aquellos en los que nadie veía nada, quizás por eso decidí estudiar Magisterio. Me especialicé en casos perdidos, abandonados, irrecuperables… a todos les encontraba un talento determinado para algo (y eso que en los tres minúsculos años de carrera nunca oí hablar de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner), así es que no me extrañó cuando una familia se puso en contacto conmigo para que trabajara con su hija “especial”. Fue una experiencia muy interesante. La niña había ido a un colegio para superdotados en Valladolid, en el se que había certificado su sobredotación. La niña, de 11 años, tocaba el piano con soltura, cantaba bien, parloteaba dos o tres idiomas, se le daban bien las Matemáticas… podríamos decir que era una persona con talento pero, por primera vez, yo no pude verlo.

¿Qué demonios es el talento? Una vez ya metida de lleno en la vida profesional, el talento seguía persiguiéndome. En las librerías, títulos del tipo Cómo conservar el talento, ¡contrate gente con talento!, El talento: ese bien tan escaso y tan preciado, Atención: fuga de talentos: España en crisis… repletaban las estanterías, tanto que incluso creé un seminario sobre GESTIÓN DEL TALENTO, con el objetivo de que todos pudieran encontrar su/s talento/s antes de que fuera tarde. La gente asistía sin demasiado ánimo, convencida de que, el talento, se tiene o no se tiene. Por lo que, un tiempo después, creé otro denominado GESTIÓN DEL ENTUSIASMO, con muchos más candidatos y resultados más eficientes, aunque el contenido fuera el mismo 🙂 En mi trabajo como consultora tuve que seleccionar personas con la seguridad de que ese debía ser el requisito esencial para contratar a alguien: ¿cuál es tu talento? les preguntaba; los candidatos contestaban con frases difusas tratando de que aquello sonara a soy el adecuado.

En 2010 tuve un sueño, un proyecto empresarial compuesto por personas con un talento especial en diferentes áreas de negocio, gente sobresaliente, cualificada, independiente y con ganas de hacer algo distinto. No funcionó. Durante horas nos sentábamos a charlar sobre esto o aquello, pisándonos con nuestras ideas inteligentes, unas más que otras. Sin ningún avance. Estaba claro que sabíamos pensar pero nunca llegamos a actuar. En la actuación se encuentra la pasión y, sin pasión, no hay talento.talento_einstein

En 2013 asistí a una serie de monólogos científicos en los que participaba una genetista que, con humor muy certero, nos contaba lo poco que tenía que ver la genética con nuestra inteligencia. Ese año leí a G. Colvin, editor y columnista de la revista Fortune y uno de los más respetados periodistas económicos de Estados Unidos; era un artículo sobre la práctica deliberada y su efecto multiplicador. En él describía montones de casos de personas que, aparentemente, sin una aptitud especial para el deporte, la música o los negocios, habían llegado más lejos de lo que nadie hubiera imaginado, personas sin antecedente familiar alguno, personas que habían practicado hasta que habían sido buenos y viéndose buenos habían seguido practicando hasta hacerse excelentes. Sin magia, sin genética, solo a base de esfuerzo, ¿no es esperanzador?