Categoría: Habilidades Interpersonales

Independencia Emocional

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano aprobada por la Asamblea libertadNacional Constituyente francesa el 26 de agosto de 1789, la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948 en París y todas las declaraciones de independencia del mundo que conozco coinciden en un principio fundamental: El derecho a la libertad. Esa preciosa palabra algo denostada, minusvalorada e incluso olvidada por muchos es, probablemente, la más humana de las palabras y con seguridad, la más necesaria.

La libertad está en serias dificultades, no corren buenos tiempos para ella… tan esclavos del reloj, el dinero, el consumo, el fútbol, de la maltrecha política, la imagen, la televisión, de las redes sociales, la comida, la bebida, el riesgo… tan hambrientos de todo, tan llenos de nada… que, al final, ha resultado que no sabemos muy bien en qué consiste, por qué tanta gente ha muerto por ella ni siquiera el porqué de  esa magnífica relación con la felicidad que ya dura milenios.

Libertad: Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos (DRAE). Sí, la libertad incluye responsabilidad, lo que se traduce en que no es fácil ni cómoda ni pasiva. La libertad te da la oportunidad de elegir: elegir ser feliz, elegir ser solidario, elegir ser coherente, elegir ser valiente, elegir hacer de tu vida la vida, elegir, elegir, elegir… La libertad es el ejercicio de tomar decisiones de forma responsable. Me temo que tanto analfabetismo libertario tiene su origen en este sistema educativo nuestro que no nos enseña a pensar, sino a obedecer, que no nos enseña a liderar sino a seguir, que no nos enseña a ser sino a hacer. Estoy de acuerdo, pero ahora que lo sabemos ya no nos puede servir como excusa.

La libertad nace del interior, de lo más profundo del alma. Si no te aguantas… ¿por qué alguien iba a tener que hacerlo? Si no te respetas ¿pretendes que alguien lo haga? En serio ¿no te gustaría ser libre? No depender de lo que digan/piensen/comenten/opinen los demás, no depender de lo que sientan los demás, compadecerles (tener con-pasión) sin contagiarte. ¿No te gustaría? ¿No te gustaría no ser esclavo de la infancia? De aquello que viviste hace ya tanto tiempo que nadie, excepto tú, recuerda, de aquello que te dijeron o que no dijeron, de los abrazos que no te dieron, de los besos que no recibiste… Ahora tienes el poder de ser aquello que te enseñaron ser o de ser lo que quieras ser, sólo tú puedes elegir pero has de saber que si quieres ser libre, la primera batalla comienza con la independencia emocional: liberándote del pasado y de todas aquellas relaciones que te esclavizan, que no te tratan de igual a igual, que no te aportan nada, enfrentando tu presente y tu futuro como una oportunidad, sin justificaciones.

Hoy puede ser un gran día, date una oportunidad. Empieza tomando esa decisión que lleva en tu cabeza tanto tiempo que ya no sabe cómo salir, comienza a construirte un futuro en el que puedas estar orgulloso de ser tú, por ti y para ti, antes de por y para lo demás, muéstrate responsable de tus decisiones y de tus actos, sin echarle la culpa al resto. Lo que pasó, pasó, céntrate en lo que puede pasar, en lo que puedes hacer que te pase . Construye la vida que quieres, que siempre has deseado, hazlo ahora y sé libre…

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De casualidades y causalidades

Es un título trampa. No creo en las casualidades ni en las patas de conejo ni en la magia negra. Creo en el poder de las -buenas- personas y sobre todo creo que si siembras, recoges. No sé cuánto ni qué, pero recoges.

casualidadEn el año 2013 he conocido a dos personas con las que he tenido esa sensación de nos conocemos de siempre, que me aportan, me calman y me seducen. Dos pequeñas grandes mujeres  ¿y sabes qué? Una nació 13 días antes que yo y la otra 13 días después. Una tiene tres hijos, otra tiene dos y yo completo la ecuación. A las dos las he encontrado muy lejos de su hábitat natural, en un momento clave; en realidad no las he encontrado, simplemente nuestras vidas  se han cruzado, lo que pasa es que no las he dejado pasar, ni las dejaré, yo me las  he quedado pa mí pa siempre.

Esta semana he terminado la trilogía sobre Comunicación que he realizado para la gente de la Concejalía de Juventud de Santa Lucía. La primera ha sido un acercamiento a la Comunicación Pública, una invitación a sorprender y a ser creativos, la segunda una fórmula para la Seducción y con la tercera he hecho más hincapié en la Marca Personal. La gente joven me fascina. Ya sé que yo también he sido joven y que el espíritu es lo que cuenta y todos esos rollos que nos hemos inventado para no aceptar que ya no somos jóvenes, porque luchar contra el tiempo es una guerra perdida, no hay lifting que pueda mantener el brillo en la mirada, la piel a estrenar, las ganas de empezar, de hacerlo todo por primera vez, creer que no tienes nada que perder…

En las tres ocasiones sentí lo mismo: nuestros caminos acaban de encontrarse, estoy segura de que es por una buena razón. Algunos no volverán a contactar conmigo aunque me recuerden de forma amable, otros me seguirán en Facebook para no perderme de vista, y otros, algunos, los menos, me llamarán, me escribirán o quedarán conmigo, me contarán sus planes y compartirán sus sueños. Y un día alguien les dirá: ¿Has quedado con Ana? –Qué casualidad, precisamente estaba pensando lo que me hubiera gustado charlar con ella-.

Sé fan de la causalidad, verás qué efectos…

Ho oponopono

 

coaching

Me gusta mucho mi trabajo. Mucho. Acompañar a las personas en ese proceso de lo que son a lo que quieren ser es un verdadero regalo. Ver cómo crecen, como se responsabilizan de su vida y dejan de echarle la culpa al resto, no tengo palabras para explicaros cómo me siento. Hace unos días, hablando con un antiguo cliente que se debatía (con más de 40 años y después de haber pasado por mis manos) entre lo que quería y lo que debía… Ay… Una alumna que me decía que quería un puesto de oficina para “salir del paso”… Ay… Ya sabéis cómo me pongo… que me dan los siete males… la vida es tan corta…  Pero antes de actuar: pensemos, prioricemos: ¿qué es importante para mí? ¿qué es lo verdaderamente importante?  Si me lo dices no aceptaré excusas, te aviso.

Todos tenemos creencias limitadoras que nos han inculcado, es difícil deshacerse de ellas. Cuando en casa te han enseñado que si no estudias no eres nadie, o si no trabajas no eres nadie, o si no eres guapa no eres nadie, o si no te casas no eres nadie… Es algo que se te queda incrustado ahí dentro, en tu cerebro. Pero no me sirve como justificación: hay un tiempo para ser lo que nos han enseñado a ser y un tiempo para ser lo que queremos ser y éste es nuestro tiempo. Es normal que tengas miedo, el miedo es necesario, el miedo nos ayuda a comprobar si hay agua en la piscina y si no hay nadie dentro esperando con un machete. Pero con miedo y con todo tu bagaje tienes la responsabilidad de hacer aquello que deseas hacer, por ti y por aquellos que te quieren porque la mejor manera de ayudar a que los demás sean felices es siendo ejemplo, lo demás son cuentos.

Una buena forma de empezar es el Ho oponopono. Una técnica ancestral que te pone en paz con aquellos que te rodean simplemente utilizando el mantra: lo siento, perdóname, gracias, te amo. Pura PNL.

Lo siento: aunque no sepas por qué lo dices, elimina estructuras que puedan afectarte a ti y a todo lo que está relacionado contigo.

Perdóname: perdonarte a ti mismo es perdonar a los demás.

¡Gracias! : agradecer de antemano es lo mejor para que todo fluya correctamente. Ser agradecido es llamar a la abundancia en todos los aspectos de tu vida.

Te amo: cuando dices te amo te estas diciendo a ti mismo que amas todo lo tuyo y lo que se relaciona contigo.

Construye sobre lo bueno y tendrás buenos cimientos. Después lucha por ser feliz y no dejes que nada ni nadie te lo impida: haz aquello que te gusta hacer, sé aquello que quieres ser, ama a quienes quieres amar, emplea tu tiempo en aquello que quieres emplearlo… La vida es muy muy corta… En serio, ¿te la vas a perder?