Categoría: Habilidades Interpersonales

Ho oponopono

 

coaching

Me gusta mucho mi trabajo. Mucho. Acompañar a las personas en ese proceso de lo que son a lo que quieren ser es un verdadero regalo. Ver cómo crecen, como se responsabilizan de su vida y dejan de echarle la culpa al resto, no tengo palabras para explicaros cómo me siento. Hace unos días, hablando con un antiguo cliente que se debatía (con más de 40 años y después de haber pasado por mis manos) entre lo que quería y lo que debía… Ay… Una alumna que me decía que quería un puesto de oficina para “salir del paso”… Ay… Ya sabéis cómo me pongo… que me dan los siete males… la vida es tan corta…  Pero antes de actuar: pensemos, prioricemos: ¿qué es importante para mí? ¿qué es lo verdaderamente importante?  Si me lo dices no aceptaré excusas, te aviso.

Todos tenemos creencias limitadoras que nos han inculcado, es difícil deshacerse de ellas. Cuando en casa te han enseñado que si no estudias no eres nadie, o si no trabajas no eres nadie, o si no eres guapa no eres nadie, o si no te casas no eres nadie… Es algo que se te queda incrustado ahí dentro, en tu cerebro. Pero no me sirve como justificación: hay un tiempo para ser lo que nos han enseñado a ser y un tiempo para ser lo que queremos ser y éste es nuestro tiempo. Es normal que tengas miedo, el miedo es necesario, el miedo nos ayuda a comprobar si hay agua en la piscina y si no hay nadie dentro esperando con un machete. Pero con miedo y con todo tu bagaje tienes la responsabilidad de hacer aquello que deseas hacer, por ti y por aquellos que te quieren porque la mejor manera de ayudar a que los demás sean felices es siendo ejemplo, lo demás son cuentos.

Una buena forma de empezar es el Ho oponopono. Una técnica ancestral que te pone en paz con aquellos que te rodean simplemente utilizando el mantra: lo siento, perdóname, gracias, te amo. Pura PNL.

Lo siento: aunque no sepas por qué lo dices, elimina estructuras que puedan afectarte a ti y a todo lo que está relacionado contigo.

Perdóname: perdonarte a ti mismo es perdonar a los demás.

¡Gracias! : agradecer de antemano es lo mejor para que todo fluya correctamente. Ser agradecido es llamar a la abundancia en todos los aspectos de tu vida.

Te amo: cuando dices te amo te estas diciendo a ti mismo que amas todo lo tuyo y lo que se relaciona contigo.

Construye sobre lo bueno y tendrás buenos cimientos. Después lucha por ser feliz y no dejes que nada ni nadie te lo impida: haz aquello que te gusta hacer, sé aquello que quieres ser, ama a quienes quieres amar, emplea tu tiempo en aquello que quieres emplearlo… La vida es muy muy corta… En serio, ¿te la vas a perder?

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No quiero volver a empezar

nuevofinalNo, me niego a volver a empezar, a esperar algo diferente haciendo lo mismo, me niego a que este año sea igual, ni siquiera parecido a cualquier otro. El que se va que se vaya con viento fresco…  este año que comienza no va a seguirle, va a superarle contra todo pronóstico: este año nada de objetivos mediocres en plan tengo que ponerme en forma, tengo que leer más, comer menos… Nada de rollos que a buen seguro no conseguiré. Si algo he aprendido este año es que las cosas no mejorarán si yo no mejoro, y tengo que mejorar, tengo que ser el cambio que quiero ver en el mundo como dijo Gandhi y como me espetó mi amiga Marita en un mensaje que me dejó en el contestador en Nochebuena. Así es que -con entusiasmo y con firmeza- voy a publicar mis propósitos de este año para que seáis testigos y me avergoncéis si veis que no los cumplo, es un favor que os pido:

  • Este año prometo dejar de estar endemoniada: estar todo el día llorando por los rincones porque los que tienen el poder son unos desalmados o porque dios da pan a quien no tiene dientes y a quien sí los tiene les deja morir de hambre. Todo esto es una estupidez, tengo que dejar la infantilada de echarle la culpa al hombre del espacio y empezar a creer que ese no es el enfoque y que la injusticia va a existir siempre que exista el ser humano, me ponga como me ponga. Debo empezar a aceptarlo y hacer cuanto pueda yo, sin mirar al resto.
  • En la misma línea prometo dejar de decir tacos y dejar de maldecir. Este año ya he maldecido para unos veinte años más. Si necesito expulsar mis demonios me pondré a escribir. Eso es lo que debo hacer.
  • Me comprometo a hacer de la rutina una auténtica fiesta: a no poner la mesa porque sí sino a ponerla para celebrar un banquete, a no limpiar porque está sucio sino a limpiar para que todo brille más. A ser una orgullosa ama de mi casa.
  • Me comprometo a no dar mi opinión si no me la piden.
  • Me comprometo a disfrutar más de la posibilidad que tengo de vivir en una isla afortunada y no chafarlo pensando en cuando ya no pueda estar aquí.
  • Prometo ser más considerada con el mundo. Decirme cada día que todos lo hacemos lo mejor que sabemos/podemos y que cuando alguien me hace daño no lo hace para hundirme en la miseria sino que, probablemente, no sabe hacerlo de otra manera y no es por algo que yo haya hecho o haya dicho.
  • Me comprometo a cuidar todo aquello que me hace sentir viva: el cine, la literatura, el arte, la mar…

uf… ya lo he soltado… qué emoción…

… y algo más: adiós y nunca más a este puñetero año pidiendo disculpas a todos aquellos a los que he podido herir o no he ayudado como esperaban o he decepcionado, dando las gracias a todas las personas, nuevas y de siempre, que han sido generosas y amables conmigo y mi familia y esperando mucha salud y mucho mucho amor… que de lo demás ya me encargaré yo.

Feliz 2014. Feliz vida.

Apocalíptica total

El apocalipsis, según Lego
El apocalipsis, según Lego

Para amortiguar mi negatividad trato de echar un vistazo a la historia: esto ya pasó, está demostrado que de todo se sale, etc. etc. pero nada, que no consigo convencerme porque si bien sabemos que la historia de la humanidad es cíclica creo que a estas alturas de la película ya deberíamos haber aprendido algo más, amén de los avances científicos y tecnológicos que también ayudan, pues nada: me levanto con políticos de cuarta, periodistas de tercera y rodeada de poca gente realmente orgullosa de lo que hace que defienda con dignidad lo suyo (maestros, electricistas, charcuteros…). Escucho las estupideces de Montoro y veo con vergüenza ajena el tratamiento que algunos medios le dan a cuestiones que son de vida o muerte… y sí, me parece que si no lo es debería ser ya el fin del mundo. Siento ascopena.

Umberto Eco distingue entre Integrados y Apocalípticos: para los integrados estamos viviendo una época de ampliación del campo cultural, sin importar demasiado que la cultura sea más o menos mediocre. La cultura de masas es una manifestación propia de la sociedad actual y hay que defenderla porque integra a los indefinidos que se habían mantenido al margen durante miles de años, mientras que para los apocalípticos partimos de la idea de que la cultura no tiene nada tiene que ver con la vulgaridad de la masa, por eso una cultura compartida por todos es la anticultura. Los medios de comunicación, al dirigirse a un público heterogéneo, elaboran productos estándar o a la medida de la mayoría, con lo cual evitan ofrecer producciones originales, mucho menos esforzarse por hacerlo. Al emitir una cultura estándar, destruyen las características de identidad de cada grupo étnico y la cultura que ofrecen es la que puede con toda la tecnología y la ciencia del mundo porque es alienante y es basura.

Los medios de comunicación no tienen vocación de informar sino de ganar dinero, que para eso son multinacionales. Su objetivo es provocar emociones en los receptores; criticar en vez de proponer, dar las sensaciones ya conceptualizadas e imponerlas, indicando unas pautas de conducta y unas formas de respuesta determinada. Los medios de comunicación están sometidos a las leyes de mercado, las leyes de la oferta y de la demanda, a la acción persuasiva de la publicidad, teniendo la caradura de sugerirnos lo que debemos consumir o desear. Con ello originan una visión pasiva y crítica del mundo, haciendo hincapié sobre opiniones comunes, por tanto, promueven el más absoluto conformismo.

Hace tiempo que sustituí la televisión por twitter, es una manera de filtrar, y nunca he sido de bestsellers aunque me reconozco una fiel seguidora de Lego u otras marcas con cuya ideología no me siento cómoda (seguramente éste será otro punto para finiquitar este mundo: la desaparición del sentido común).

Creo que los investigadores deberíamos mirar el mundo desde el punto de vista de las minorías y ya no exclusivamente desde el punto de vista de las mayorías de las masas unitarias como se ha hecho hasta ahora; cabría preguntarnos de qué manera personas diferentes en contextos diferentes usan los medios de comunicación, y sobre todo cómo dichos contextos y experiencias cotidianas median en la recepción y apropiación de las producciones mediáticas. Habría que dedicarle un tiempo a pensar en ello, más que nada porque el mundo se acaba y luego ya no vamos a tener ni tiempo ni nada.