Categoría: Creatividad

Cuatro naranjas

“Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta… sólo entonces, cuando estés enamorado de ti mismo, podrás ser muy feliz y amar de verdad a alguien… Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia se practica a plena luz del día.” 

The beatlesEl mismísimo John Lennon cerraba mi participación en las II Jornadas Canarias de Inteligencia Emocional. Qué suerte haber podido participar, de nuevo, en un proyecto tan bonito y tan necesario. Gracias, de corazón a Raúl Ravelo que es el alma y la melodía de todo esto. Gracias, amigo. Este año ha sido una experiencia fabulosa. Ya sabéis de mi empeño por trabajar la Inteligencia Intrapersonal como base para todo lo demás y este año FANUESCA me había planteado muchas preguntas sobre cómo mejorar las relaciones de pareja, la comunicación y el sexo. Para mí la respuesta es sencilla: mejora tu relación contigo, tu lenguaje interior y la relación con tu cuerpo y tu sexualidad; si eso es bueno, curiosamente, lo demás también lo será.

Siempre me ha preocupado esa historia de tener que buscar tu media naranja, una historia que la mayoría ha aceptado como verdad universal y que margina ferozmente a los que no la han encontrado o la han perdido, como si sólo hubiera una manera de hacer bien las cosas y eso fuera encontrar  a 1 alguien afín, casarse con él, procrear etc, etc. No voy a negar la evidencia: ese es un modo; pero no creo que sea “el modo” ni de todos ni para todos. Hay personas con más o menos capacidad para amar, más o menos promiscuas, más o menos generosas, etc. Pensar que debe haber alguien que nos complete es una solemne barbaridad amén de que depositar tu 50% en alguien que no seas tú me parece una falta de responsabilidad.

Trabajar en ser naranjas enteras, completas para nosotros mismos, es un buen reto. ¿Que cómo se hace? Coge lápiz y papel: tienes 24 horas, reparte: horas para ti, horas para tu pareja, horas para tu familia, amigos… las cuentas salen siempre que empieces por ti: cuídate, haz eso que siempre has querido hacer, vive para ti y estarás preparado para vivir para y con los demás.

¿No te da celos que alguien se vaya con tu chico? (arghhhh… que alguien me clave un puñal cada vez que se utiliza la expresión “mi chico”). Ya empezamos mal con la preguntita de marras, es que no es tuyo!!!!!  Pero ¿cómo vas a tener la propiedad de alguien? ¿Volvemos a la esclavitud? Si sabemos de sobra que el verdadero amor no se desarrolla sin la libertad… tener la libertad de elegir estar contigo… ¿puede haber algo mejor? ¿menosprecia eso acaso que te guste estar con otros?

¿Lo has probado? Amar no a una ni a dos sino a tres personas, con la misma intensidad, la misma pureza, las mismas ganas… juntaros los cuatro, rezando para que no pase el tiempo, para que no se acabe ese momento. Cuatro miradas, ocho manos, cuatro bocas… cuatro historias mezcladas y salpicadas de cuatro olores distintos. Cuatro maneras de ser, de vivir, de amar, multiplicadas por cuatro mil deseos…

Cuando eso sucede se escriben versos maravillosos, canciones fascinantes…

 

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Todos somos inteligentes e ignorantes

El otro día, viendo Top Chef, un reality show sobre cocineros, decía uno de sus concursantes, Miguel Cobo: a mí no me gustaba estudiar, yo era un bala, pero llegué a esto de la cocina y me gustó. Miguel ahora trabaja al frente del restaurante familiar, El Vallés, y fue nombrado Mejor Cocinero de Castilla y León 2012. Miguel, no sé si lo sabe, pero tiene una clara inteligencia viso-espacial y lógico-matemática.

Todos somos inteligentes/ignorantes, sólo que en distintos ámbitos

Dedicatoria de Begoña Ibarrola a mi hijo Ernesto
Dedicatoria de Begoña Ibarrola a mi hijo Ernesto

Así comenzaba el seminario de Begoña Ibarrola al que asistí hace un par de semanas. Ciertamente tenía muchas ganas de asistir: había trabajado con sus cuentos en numerosas ocasiones y estamos en la misma línea de trabajo, salvando las diferencias, claro, pues ella es una de las primeras figuras en Inteligencia Emocional de nuestro país.

Lo primero que hizo fue desmontar la creencia de que hay un prototipo de inteligencia que se mide con el coeficiente intelectual (el famoso CI), siguiendo las pautas de su maestro H. Gardner, autor de la teoría de la Inteligencias Múltiples (*) allá por 1983; teoría, por cierto, que hubiera quedado en el olvido si no hubiera sido por la llegada de la Neurociencia en los años noventa y la posibilidad que le dio la tecnología de confirmar que su hipótesis era más que una tesis.

En efecto: todos somos inteligentes: no sólo en mayor o menor medida sino en diferentes ámbitos:

No se trata de tener derecho a ser iguales sino

de tener igual derecho de ser diferentes

Ibarrola, con su metáfora de las carreteras dejaba muy claro que todos tenemos una o dos inteligencias que son como autopistas (prácticamente aprendemos solos), una o dos que son como carreteras secundarias (aprendemos pero con esfuerzo) y otras que son como caminos forestales (nos cuesta sudor y lágrimas aprender y, si no los transitas a menudo, suelen borrarse). Además existen transferencias, una especie de vías preferentes por las que se pueden trasladar conocimientos de una vía a otra, pasando de una carretera secundaria a una autopista.

Una de las claves de la automotivación es que uno está más predispuesto a trabajar cuando lo hace en aquello que le gusta que, casualmente, suele ser aquello que se le da bien. Es decir: si pudiéramos descubrir cual es la inteligencia más sobresaliente de nuestros hijos/alumnos, incluso de nosotros mismos, podríamos desarrollarla hasta donde quisiéramos procurándonos no sólo éxito profesional sino también personal.

Si las escuelas utilizaran una metodología de Inteligencias Múltiples está claro que el alumnado no sólo no se aburriría sino que el fracaso escolar quedaría prácticamente anulado. Claro que, para que las inteligencias se desarrollen son necesarios 4 elementos:

  • 2 externos: Valoración por parte del entorno y que los adultos se responsabilicen de dar a los niños aquellos recursos necesarios para potenciar la inteligencia en la que sobresalen.
  • 2 internos: Esfuerzo personal y tiempo

Así es que ya sabéis: si alguien dice de alguien que es “muy inteligente” habrá que preguntar en qué, ¡ah! y una cosita más: la creatividad y la memoria están asociadas a cada inteligencia por lo que ya no vale eso de “no tengo memoria” o “no soy creativa”. A partir de ahora habrá que decir: “no tengo memoria/creatividad para…”

(*) La Teoría de las Inteligencias Múltiples defiende la existencia de las siguientes inteligencias:

  1. INTELIGENCIA LINGÜÍSTICA: relacionada con el habla y la escritura. Visible en aquellas personas que necesitan escribir lo que les está pasando. Se potencia con el teatro, las canciones (transferencia hacia la Inteligencia Musical), los cuentos, la poesía.
  2. INTELIGENCIA LÓGICO-MATEMÁTICA: relacionada con la habilidad para usar números pero también con la capacidad para razonar. Visible en aquellas personas que les gusta investigar, desentrañar aparatos, ordenar, clasificar… Se potencia con el ajedrez, los juegos de estrategia…
  3. INTELIGENCIA VISO-ESPACIAL: relacionada con la capacidad de imaginar (visualizar). Visible en personas con memoria visual, que les gusta diseñar, dibujar, crear… también en deportistas de élite. Se potencia con los museos, las películas, laberintos, rompecabezas…
  4. INTELIGENCIA SONORA-MUSICAL: relacionada con la sensibilidad para los sonidos. Visible en personas con capacidad de aprender una canción, discriminar sonidos, tocar, dirigir, componer… Se potencia con el aprendizaje del solfeo, la armonía, la composición, etc. (si queremos potenciar la interpersonal en una persona con Inteligencia Musical, sería muy adecuado asistir a un coro).
  5. INTELIGENCIA CINESTÉSICA – CORPORAL: relacionada con la necesidad de utilizar el cuerpo para expresarse. Visible en personas con equilibrio, flexibilidad, fuerza, velocidad… Se potencia con la práctica del ejercicio físico.
  6. INTELIGENCIA NATURALISTA: Relacionada con cierta sensibilidad por la naturaleza. Visible en personas que son más felices trabajando/pensando/jugando al aire libre. Se potencia con experiencias que se desarrollen en entornos naturales.
  7. INTELIGENCIA EMOCIONAL (INTRAPERSONAL + INTERPERSONAL): la primera se observa en aquellas personas que gustan de la soledad, que son reflexivos, muy selectivos, etc. y la segunda en aquellas con destrezas sociales y clara empatía y solidaridad (añado compasión). Son altamente complementarias. La primera se potencia con fijar metas, planificación, los lugares íntimos y secretos y la segunda con la organización de eventos. (Mención especial a este tipo de Inteligencia pues mientras las demás poseen un periodo óptimo de desarrollo, ésta se desarrolla toda la vida).
  8. INTELIGENCIA EXISTENCIAL: relacionada con la sensibilidad hacia cuestiones trascendentales (la vida, la muerte, el hambre, etc.). Visible en personas muy emocionales, que sufren de más, incomprendidos… Se potencia con la participación en dar soluciones a problemas de la humanidad, debates filosóficos y morales…

En la actualidad Gardner sigue trabajando en el descubrimiento de nuevas inteligencias. En su paso por Madrid en 2011 nos habló de la INTELIGENCIA PEDAGÓGICA (capacidad para saber transmitir incluso aquello que no se sabe).

Inteligencia Emocional en Gran Canaria III

Innovar_clienteComo os decía en el post anterior, este viernes quiero entrenar con vosotros vuestra Inteligencia Emocional. La cuestión es ¿para qué?

Desde que Binet publicara en 1904 el primer test de inteligencia, el cociente intelectual ha sido un excelente predictor de la capacidad para afrontar retos cognitivos pero no de las posibilidades de éxito (entendiendo éste como satisfacción plena con la vida personal y profesional).

La Inteligencia Emocional (término que como ya sabéis acuñó Goleman en 1995: pincha aquí para ver su fantástica intervención sobre la compasión) se convierte, por tanto, en el complemento vital en la búsqueda de la satisfacción y el éxito: ¿quién no quiere sentirse bien, a gusto consigo mismo y en equilibrio con el resto del mundo?

La respuesta está en entrenar nuestra Inteligencia Emocional. Teniendo en cuenta que ésta es la capacidad para tener buenas relaciones con uno mismo y con los demás, tendremos dos tipos de prácticas:  intrapersonales e interpersonales.

Os voy a proponer un entrenamiento muy sencillo que, como ya sabéis, para ser efectivo debe realizarse cada día durante 21 días:

Se trata de fomentar una parte de la Inteligencia Emocional: la adaptación al cambio, una de las claves del éxito personal y profesional. A su vez, la adaptación del cambio necesita de al menos 2 habilidades para poder generarse: la creatividad y la positividad, por lo que hoy os propongo fomentar vuestra creatividad:

¿Qué has hecho desde que te has levantado? ¿lo mismo de ayer? ¿de la misma forma? Hoy vamos a cambiar eso: vamos a elegir otro camino, otra indumentaria, otro tipo de comida… y vamos a ir al cine: (también lo podemos hacer con la televisión): échale un vistazo a la cartelera: ¿qué tipo de película no verías nunca? Esa es la que debes ver hoy.

Puedes hacerte una de estas preguntas cada mañana: ¿qué tipo de comida no he probado nunca? ¿qué tipo de prenda no me he puesto nunca? ¿con qué tipo de personas charlo, con qué tipo no? ¿en qué cosas pienso, en qué cosas no? Y cada día probar a hacer algo nuevo o de manera diferente.

Espero vuestros comentarios en este blog o en mi correo habitual: ana@orantos.es

Para el resto de entrenamientos os espero en el taller del viernes 🙂