Categoría: Inteligencia Emocional

Motiva… ¡acción!

 

Es curioso como las peticiones de los clientes suelen coincidir. Últimamente mis clientes eligen como objetivo: aumentar mi motivación. La motivación es una de esas habilidades a las que damos más importancia puesto que todos, con motivación, somos capaces de todo.

La motivación es sencilla cuando es externa o no depende de nosotros: que mi jefe me diga lo bien que lo hago, que mi marido me haga un regalo, que me toque la lotería, etc. Desde luego, este tipo de detalles son de agradecer y siempre le animan a una el día. La realidad es que esto no está en nuestras manos: puedes hacer un trabajo excelente y que nadie te lo reconozca, o ser una esposa envidiable y que no te lo agradezcan o que juegues cada Navidad a la lotería y nunca te toque. Y entonces, curiosamente, el mundo se desmorona y nos parece que nada tiene sentido. Por eso, aunque la motivación externa está muy bien, la que nos interesa de verdad es la interna, la que sólo depende de nosotros y podemos poner a funcionar siempre que nos apetezca.

AUTOMOTIVACIÓN. Éste parece ser el concepto. Como siempre, ir del dicho al hecho nos lleva bastante trecho. Para trabajar la automotivación hay que repasar otras habilidades que como ésta, pueden aprenderse y que son fundamentales para nuestro entrenamiento base: autoestima, positividad y creatividad. La autoestima nos recordará todas las veces que hemos tenido éxito en la vida, la positividad nos dirá que al final todo sale bien y que si no sale bien es que no es el final y la creatividad nos ayudará a construir un plan A, un plan B y hasta un plan C (¿qué es lo peor que me puede pasar? ¿cómo saldría de ésa?).

Hagamos el siguiente ejercicio: pregúntate: ¿cuáles son tus fuentes de motivación? Elimina las que no dependen de ti y tendrás una idea clara de en qué punto estás y qué es lo que necesitas

Nuestras ideas-fuerza de hoy que pueden servirnos como mantra son:

1. La Motivación no depende de lo que nos pasa sino de cómo vivimos lo que nos pasa. Ejemplo: una comida deliciosa… la engullimos como si nada, ¿y si fuéramos capaces de paladearla, disfrutarla? ¿mejoraría nuestro día?

2. La motivación es una elección. Ser lo suficientemente inteligentes como para saber qué es aquello que nos hace felices y alimentarlo cada día. Por ejemplo: si lo que nos hace sentir bien es hacer ejercicio, debemos meterlo en nuestra agenda como algo tan importante como el trabajar o como ver la tele (para esto, la mayoría siempre encontramos un rato y nunca he oído a nadie que me diga que ver la tele le hace sentirse muy bien).

Lo que nos hace sentir bien es aquello que sabemos hacer: coser, cocinar, cantar, correr, ir al cine, charlar con una amiga, conducir, pasear, pintar, tocar un instrumento… Aunque también funciona con aquello que queremos aprender y logramos hacerlo: navegar, diseñar, patinar… Fijarse pequeñas metas placenteras, a corto plazo, encontrar aquello que te hace sentir bien y alimentarlo. Esa es la clave y, si eres de los valientes, te propongo algo muy arriesgado: convierte tu ocio en tu trabajo y luego me cuentas cómo te cambia la vida 🙂

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Eso que todos buscamos

Malos tiempos… que no nos digan que las crisis son necesarias, catárticas y que, a la larga, son positivas. No hay consuelo. Malos tiempos. La gente se desgasta, se le acaban las ideas y la necesidad sustituye cualquier plan de de acción bien construido.

Ayer una cliente y amiga me preguntó: ¿y en estos tiempos… se puede ser feliz?

http://deliahernandezintrospecciones.blogspot.com.es/2011/01/cuanto-vale-una-sonrisa.htmlY es aquí que me pongo muy seria porque el tema lo requiere. En estos tiempos y en todos, no sólo se puede, sino que se debe ser feliz desde el momento en que la felicidad se bienentiende como una responsabilidad y no como algo ajeno a uno. El ejemplo está en las sonrisas de todos aquellos que han sido devastados por el hambre y la pobreza año tras año, siglo tras siglo. En estos tiempos y en todos, todos tenemos problemas, hasta la persona más rica, guapa, joven e inteligente del mundo. Pero es que de esto va la vida, de tener problemas. Si no los tienes es que estás muerto.

Hay algunos que no quieren oír hablar de la felicidad, les parece algo pueril, prefieren otros términos como bienestar, libertad, tranquilidad… Independientemente de la palabra, eso es algo que todos compartimos junto con el nacimiento, junto con la muerte; entre medias, todos queremos sentirnos bien, completos, equilibrados. Pero eso es inmensamente difícil de encontrar, probablemente porque está guardado, bajo siete llaves, en lo más profundo de nuestro ser.

Hay personas que piensan que conseguirán eso cuando acaben sus estudios, cuando encuentren un trabajo, cuando tengan pareja, cuando tengan un hijo, cuando tengan otro hijo, con una casa más grande, cuando tengan más dinero… Y cuando lo tienen todo y se dan cuenta de que siguen sin encontrar eso, la frustración es aún mayor. Eso no está ahí fuera. Nadie puede darte la felicidad, sólo tú puedes hacerlo. Sólo tú puedes hacer que tu vida sea fabulosa, te puedo garantizar que sea cual sea siempre será fabulosa para alguien, tú también puedes verlo.

http://fotosmundo.net/vietnam-fotos-nuevo-pais/Éste es un buen momento para hacer una lista de todo lo que te hace feliz, de todo lo que has logrado por ti mismo, de la gente que te quiere y a la que quieres, de tus éxitos, de tus aprendizajes… Busca el espacio, busca el tiempo. Quizás en tu casa/ciudad/país no sea fácil, quizás tengas que marcharte… no lo sé. No busques modelos que no sean el tuyo. Frecuenta a personas en tu misma situación, mantente activo. Si alguien te propone algo extraordinario, di que SI y diviértete. Diviértete siempre, sin molestar a nadie, sonríe hasta que la sonrisa sea tan parte de ti que no puedas dejar de sonreír. Si tienes tiempo compártelo con los que lo necesitan. Hay muchas organizaciones que necesitan gente magnífica como tú.

Y por cierto… esto me lleva a que hace unos días mi amiga Mar Llera, a pesar de sus precariedades, me contaba su preciosa participación como madre de acogida en el proyecto sana-sana de la ONG Infancia Solidaria. El programa SANA-SANA consiste en traer a España a niños gravemente enfermos, procedentes de países en vías de desarrollo, para que sean operados en nuestro país, ya que sus regiones de origen carecen de recursos sanitarios para ello. Mar está llevando a cabo una campaña con el fin de obtener fondos para financiar el viaje a España de Iducilina, una bebé de sólo 3 meses de edad aquejada de hidrocefalia, que deberá ser próximamente operada en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El importe del viaje asciende a 1.500 euros. Nuestra meta es conseguir que 300 personas donen 5 euros cada una, para que Iducilina pueda ir a operarse a Sevilla. ¿No os parece una iniciativa fantástica de esas que da felicidad a todos los que participan? 😉

PD1: La cuenta se encuentra en TRIODOS BANK (Banca Ética online) a nombre de MARÍA DEL MAR LLERA LLORENTE-CAMPAÑA INFANCIA SOLIDARIA. El número de cuenta para realizar los ingresos es el siguiente: 1491 0001 24 2038269425

PD2: Este post se lo dedico a ESO (Ernesto Solís Salamanca) por ser mi eso 😉

Sobrados de autoestima

Ya os he comentado alguna vez que, como coach, lo que más se me demanda es ayudar a recuperar o elevar la AUTOESTIMA, tanto que he llegado a coger cierto ritmo… El caso es que, últimamente, me estoy encontrando con una curiosa situación: con algunos se me ha ido la mano.

Tener autoestima es sano y saludable. Tener autoestima es saber valorarse, quererse y confiar en uno mismo. Gustarse demasiado, por el contrario, puede llegar a disgustar al otro y eso influye negativamente en la percepción que otros tienen de mí y, por tanto, en mi autoestima.

No estamos solos, convivimos con el resto de personas que habitan el mundo. No es imprescindible ser humilde pero sí escuchar, valorar y respetar al otro, sea quien sea. No perdamos esa práctica porque esa es sin duda la que nos hace mejores personas 🙂

vía Facebook