Ya os he comentado alguna vez que, como coach, lo que más se me demanda es ayudar a recuperar o elevar la AUTOESTIMA, tanto que he llegado a coger cierto ritmo… El caso es que, últimamente, me estoy encontrando con una curiosa situación: con algunos se me ha ido la mano.

Tener autoestima es sano y saludable. Tener autoestima es saber valorarse, quererse y confiar en uno mismo. Gustarse demasiado, por el contrario, puede llegar a disgustar al otro y eso influye negativamente en la percepción que otros tienen de mí y, por tanto, en mi autoestima.

No estamos solos, convivimos con el resto de personas que habitan el mundo. No es imprescindible ser humilde pero sí escuchar, valorar y respetar al otro, sea quien sea. No perdamos esa práctica porque esa es sin duda la que nos hace mejores personas 🙂

vía Facebook

 

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