No quiero volver a empezar

nuevofinalNo, me niego a volver a empezar, a esperar algo diferente haciendo lo mismo, me niego a que este año sea igual, ni siquiera parecido a cualquier otro. El que se va que se vaya con viento fresco…  este año que comienza no va a seguirle, va a superarle contra todo pronóstico: este año nada de objetivos mediocres en plan tengo que ponerme en forma, tengo que leer más, comer menos… Nada de rollos que a buen seguro no conseguiré. Si algo he aprendido este año es que las cosas no mejorarán si yo no mejoro, y tengo que mejorar, tengo que ser el cambio que quiero ver en el mundo como dijo Gandhi y como me espetó mi amiga Marita en un mensaje que me dejó en el contestador en Nochebuena. Así es que -con entusiasmo y con firmeza- voy a publicar mis propósitos de este año para que seáis testigos y me avergoncéis si veis que no los cumplo, es un favor que os pido:

  • Este año prometo dejar de estar endemoniada: estar todo el día llorando por los rincones porque los que tienen el poder son unos desalmados o porque dios da pan a quien no tiene dientes y a quien sí los tiene les deja morir de hambre. Todo esto es una estupidez, tengo que dejar la infantilada de echarle la culpa al hombre del espacio y empezar a creer que ese no es el enfoque y que la injusticia va a existir siempre que exista el ser humano, me ponga como me ponga. Debo empezar a aceptarlo y hacer cuanto pueda yo, sin mirar al resto.
  • En la misma línea prometo dejar de decir tacos y dejar de maldecir. Este año ya he maldecido para unos veinte años más. Si necesito expulsar mis demonios me pondré a escribir. Eso es lo que debo hacer.
  • Me comprometo a hacer de la rutina una auténtica fiesta: a no poner la mesa porque sí sino a ponerla para celebrar un banquete, a no limpiar porque está sucio sino a limpiar para que todo brille más. A ser una orgullosa ama de mi casa.
  • Me comprometo a no dar mi opinión si no me la piden.
  • Me comprometo a disfrutar más de la posibilidad que tengo de vivir en una isla afortunada y no chafarlo pensando en cuando ya no pueda estar aquí.
  • Prometo ser más considerada con el mundo. Decirme cada día que todos lo hacemos lo mejor que sabemos/podemos y que cuando alguien me hace daño no lo hace para hundirme en la miseria sino que, probablemente, no sabe hacerlo de otra manera y no es por algo que yo haya hecho o haya dicho.
  • Me comprometo a cuidar todo aquello que me hace sentir viva: el cine, la literatura, el arte, la mar…

uf… ya lo he soltado… qué emoción…

… y algo más: adiós y nunca más a este puñetero año pidiendo disculpas a todos aquellos a los que he podido herir o no he ayudado como esperaban o he decepcionado, dando las gracias a todas las personas, nuevas y de siempre, que han sido generosas y amables conmigo y mi familia y esperando mucha salud y mucho mucho amor… que de lo demás ya me encargaré yo.

Feliz 2014. Feliz vida.

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Viva la Frida

Collage Navidad. Ernesto, bajo Frida

Me enamoré de Frida, nada más verla. Sentí que la conocía de siempre. Me parecía guapísima, diferente, inteligente, desafiante… Fue un flechazo tremendo. Frida y yo compartimos vehemencia, esa manera intensa de vivir, de sufrir, de amar. Durante días no pude comer ni dormir, pasaba las noches enteras mirando sus obras, viendo sus fotografías, leyendo sus biografías… cuanto más sabía de ella, más necesitaba saber. Fui a exposiciones en Francia, España, Alemania, Portugal, Turquía, Estados Unidos… la seguí hasta México, estudié a sus amantes y maldecí a Diego. Mi Friducha… mi pequeña y preciosa Frida… Le puse un altarcito y me respondió. Frida siempre responde. Frida… conocí su sed, su pena infinita, renací esperando más de la vida, sintiendo más de la vida… pero yo no sabía pintar… y cuando tu vida te quema o lo expresas o te abrasas. Entonces escribí, lo escribí todo, escribí sobre ella, y sólo hablé de mí.

Frida es mi inspiración, la única persona que sería si no fuera yo, la seductora eterna. Ella ha sido un regalo en mi vida, una respuesta y las preguntas más acertadas. Frida siempre ha estado en mis sueños; es la parte de mí que la hace extraordinaria, la parte que me lleva a mis raíces y a mi falta de sentido común.

Frida con mis pendientes. (Joaquín Solís, 2009)
Frida con mis pendientes. (Joaquín Solís, 2009)

Estos días he recibido tres regalos, tres hermosos regalos; estoy en una nube.

Una biografía en forma de cuento que hace hincapié en las contradicciones de Frida. Frida, la comunista que cobraba en dólares…

Su diario con todo su amor, su desazón, su ternura… y un especial de la Cadena Ser sobre su vida.

Las personas de las que provienen estos regalos son personas especiales, personas a las que Frida sin duda amaría. Me siento tan profundamente agradecida y querida que no hubiera podido imaginar una forma mejor de empezar este año y dejar atrás estos difíciles días.

diario-frida
La despedida de Frida

Deseo, con todo mi corazón, que este sea el primero de los mejores años de nuestra vida. Deseo amor para entregar sin medida, pasión en cada cosa que haga y salud para poder disfrutarlo y sufrirlo.

Salud y esperanza, amigos, y que viva la Frida!

Apocalíptica total

El apocalipsis, según Lego
El apocalipsis, según Lego

Para amortiguar mi negatividad trato de echar un vistazo a la historia: esto ya pasó, está demostrado que de todo se sale, etc. etc. pero nada, que no consigo convencerme porque si bien sabemos que la historia de la humanidad es cíclica creo que a estas alturas de la película ya deberíamos haber aprendido algo más, amén de los avances científicos y tecnológicos que también ayudan, pues nada: me levanto con políticos de cuarta, periodistas de tercera y rodeada de poca gente realmente orgullosa de lo que hace que defienda con dignidad lo suyo (maestros, electricistas, charcuteros…). Escucho las estupideces de Montoro y veo con vergüenza ajena el tratamiento que algunos medios le dan a cuestiones que son de vida o muerte… y sí, me parece que si no lo es debería ser ya el fin del mundo. Siento ascopena.

Umberto Eco distingue entre Integrados y Apocalípticos: para los integrados estamos viviendo una época de ampliación del campo cultural, sin importar demasiado que la cultura sea más o menos mediocre. La cultura de masas es una manifestación propia de la sociedad actual y hay que defenderla porque integra a los indefinidos que se habían mantenido al margen durante miles de años, mientras que para los apocalípticos partimos de la idea de que la cultura no tiene nada tiene que ver con la vulgaridad de la masa, por eso una cultura compartida por todos es la anticultura. Los medios de comunicación, al dirigirse a un público heterogéneo, elaboran productos estándar o a la medida de la mayoría, con lo cual evitan ofrecer producciones originales, mucho menos esforzarse por hacerlo. Al emitir una cultura estándar, destruyen las características de identidad de cada grupo étnico y la cultura que ofrecen es la que puede con toda la tecnología y la ciencia del mundo porque es alienante y es basura.

Los medios de comunicación no tienen vocación de informar sino de ganar dinero, que para eso son multinacionales. Su objetivo es provocar emociones en los receptores; criticar en vez de proponer, dar las sensaciones ya conceptualizadas e imponerlas, indicando unas pautas de conducta y unas formas de respuesta determinada. Los medios de comunicación están sometidos a las leyes de mercado, las leyes de la oferta y de la demanda, a la acción persuasiva de la publicidad, teniendo la caradura de sugerirnos lo que debemos consumir o desear. Con ello originan una visión pasiva y crítica del mundo, haciendo hincapié sobre opiniones comunes, por tanto, promueven el más absoluto conformismo.

Hace tiempo que sustituí la televisión por twitter, es una manera de filtrar, y nunca he sido de bestsellers aunque me reconozco una fiel seguidora de Lego u otras marcas con cuya ideología no me siento cómoda (seguramente éste será otro punto para finiquitar este mundo: la desaparición del sentido común).

Creo que los investigadores deberíamos mirar el mundo desde el punto de vista de las minorías y ya no exclusivamente desde el punto de vista de las mayorías de las masas unitarias como se ha hecho hasta ahora; cabría preguntarnos de qué manera personas diferentes en contextos diferentes usan los medios de comunicación, y sobre todo cómo dichos contextos y experiencias cotidianas median en la recepción y apropiación de las producciones mediáticas. Habría que dedicarle un tiempo a pensar en ello, más que nada porque el mundo se acaba y luego ya no vamos a tener ni tiempo ni nada.