Piroping o la sinergia de los besos

teatro

Imagino que para los que no estuvieron en el Teatro Víctor Jara el pasado viernes no será fácil imaginar lo que allí se fraguó. No sólo fue una experiencia extraordinaria, este fin de semana mi correo electrónico, mi facebook, mi twitter… han echado humo, literalmente.

Yo estoy bien, tranquila, hago mi vida normal… pero mi autoestima se pasea con un LBD escotadísimo por el Empire State Building!!!!!!

El I Congreso Canario de Inteligencia Emocional ha sido fantástico, si me lo permitís, nada que ver con esos congresos internacionales en los que hay de todo y de sobra excepto por la Inteligencia Emocional. Éste estuvo lleno hasta la bandera (gracias al magnífico trabajo de Raúl Ravelo y su equipo) de gente maravillosa dispuesta a darlo todo.

Si os confieso la verdad, después de la intervención sobre el Miedo de mi compañero Javier Romera a mí me entró un pánico espantoso. Decidí dejar a un lado todo lo que os iba a contar, los hallazgos de la Neurociencia y la importancia de la Biolingüística en la consolidación de relaciones interpersonales e intrapersonales. No podía dejaros escapar, tenía frente a mí al mejor público imaginable, así es que me dejé llevar por mi instinto: comenzamos con algo de piropoterapia para observar las sensaciones de cada uno al recibir un piropo susurrado, así, para empezar. En menos de un minuto el bienestar inundaba el teatro (por cierto: he recibido tantos mensajes sobre lo mucho que gustó el piroping que he adoptado el término y vamos a ver si no me pongo y escribo un libro entero…).

Avanzamos en la gestión de las emociones: respiramos profundamente y nos dejamos llevar: autoestima, control del estrés, automotivación -márcate no uno sino tres objetivos y SUEÑA, sueña todo lo que puedas, sin sueños no hay objetivos y sin objetivos no hay motivación-, asertividad -¿quieres un tequiero? pues ¡pídelo! las veces que haga falta, las que necesites, ¿quieres un beso?- y llegaron los besos… besos amables, simpáticos, cariñosos, desenfadados, avergonzados, besos tímidos, lanzados, mojados, besos tremendos (ay Dani del alma mía…), besos camuflados, besos magníficos, apasionados… Allí todos besaban y todos besaban bien. La energía no cabía en el teatro y yo empezaba a temer que aquello saliera ardiendo…abrazoterapia

Y llegó el final, la con-pasión, la historia de la vieja Anna… emocionada, devastada por la atención… me pareció que no podía terminar así… y entonces se me ocurrió: os invito a un abrazo colectivo… No recuerdo más… vi alzarse a todo el teatro y salir corriendo hacia mí… jamás en mi vida había tenido una sensación tan… y yo que sé… ¿tan como de rockstar? Media hora después tenía el vestido rasgado, las sandalias rotas y el corazón repleto de un amor puro y multitudinario como he visto pocos. Gracias Gran Canaria, muchas muchas gracias.

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Inteligencia Emocional en Gran Canaria IV

grupo de educadores, madres y jóvenes practicando la sensación de éxito
grupo de educadores, madres y jóvenes practicando la emoción de éxito comùn

Mañana por la tarde mi ponencia versará sobre cómo se puede entrenar la Inteligencia Emocional a un colectivo como una familia, un grupo de amigos, una asociación, un centro de enseñanza, una empresa…

La Inteligencia Emocional (IE en adelante) es una capacidad inductiva, es decir: el entrenamiento personal redunda en la efectividad de un entrenamiento colectivo, aunque no garantice su éxito. De ahí que cuando trabajo con un grupo siempre tenga, al menos, una sesión individual con cada uno de los componentes.

En muchas ocasiones muchos de mis clientes me han reclamado un manual. Os aseguro que si hubiera un manual de entrenamiento para la IE que fuera eficaz os lo diría o yo mismo lo escribiría 🙂 La dificultad de la IE radica en que  cada persona es diferente a otra, cada grupo es diferente a otro. Si ponemos como ejemplo un entrenamiento físico podríamos decir: sabemos que hay entrenamientos generales: correr, nadar, montar en bicicleta, caminar a buen paso… pero lo cierto es que no todos son adecuados para todos y si estamos muy interesados en fortalecernos acudiremos a un entrenador personal que sabrá qué ejercicios son los más idóneos para conseguir lo que yo quiero con lo que tengo (mi peso, mi edad, mi altura…) que puede ir desde no tener nada de musculatura a parecer un madelman.

Tenemos que tener claro que todos poseemos Inteligencia Emocional como todos los que tenemos movilidad podemos hacer ejercicio, los entrenadores, los coaches, sólo acompañamos, orientamos y te ayudamos a sacar lo mejor que tienes, tú o tu equipo, o tu grupo o tu empresa.

Por lo tanto un plan de entrenamiento idóneo para un grupo podría ser:

A) CONCIENCIACIÓN

– Definir objetivos personales individuales

– Definir objetivos colectivos

(medimos en qué punto estamos y a qué punto queremos llegar)

– Trazar una ruta para conseguirlos donde especifiquemos qué necesitamos, qué pasos son vinculantes y las fechas de plazo

B) ACCIÓN

– Entrenamientos individuales (máximo la mitad de los colectivos)

– Entrenamientos colectivos

– Prácticas individuales / colectivas

C) EVALUACIÓN

(medimos si hemos alcanzado el punto al que queríamos llegar, si no fuera así analizamos las causas y volvemos a empezar).

Mi experiencia en el Programa de Alfabetización Social y Emocional para el Sistema Educativo Extremeño tenía un objetivo muy claro como colectivo: “Mejorar la situación en materia de convivencia y éxito académico” y más de 5.000 objetivos individuales.

El reto estuvo en diseñar una organización para que todos recibieran el mismo entrenamiento con la misma atención: lo que hicimos fue clasificar a estas personas en tres grupos: Educador (un profesor, un educador social incluso un conserje muy motivado), Tutor (la persona que se responsabiliza del niño/a cuando no está en el centro), Joven. Lo que reducía los 6.560 participantes a 3. Los primeros en trabajar fueron los educadores: ellos fueron entrenados en IE básica y, sobre todo, fueron entrenados para entrenar, por lo cual, a los 2-3 meses muchos de ellos (voluntariamente) entrenaba a los tutores de la misma manera para que 2-3 meses después éstos pudieran entrenar a los jóvenes de modo que en 6-9 meses habíamos entrenado a más de 25 centros educativos pero, sobre todo habíamos creado una herramienta para la autogestión emocional.

Lo más apasionante fueron esos entrenamientos, diferentes en cada centro, en cada clase, en cada familia. Cada grupo creó su propio programa de entrenamiento: algunos diseñaron un “Aula Inteligente”, otros reinventaron las escuelas de Padres y Madres, el Proyecto Ángeles, el Circo de las Emociones, la Cadena de Favores, la Mochila del Corazón, las Tutorías Con-Tacto…

Todas ellas experiencias apasionantes que me encantará compartir con vosotros mañana por la tarde, a las 17:45 en el Teatro Víctor Jara de Vecindario.

¡Os espero!

 

PD: por cierto, para aquellos que venís al taller de por la mañana (de 10 a 1) os avanzo que los entrenamientos se realizarán con acupuntura musical…

Inteligencia Emocional en Gran Canaria III

Innovar_clienteComo os decía en el post anterior, este viernes quiero entrenar con vosotros vuestra Inteligencia Emocional. La cuestión es ¿para qué?

Desde que Binet publicara en 1904 el primer test de inteligencia, el cociente intelectual ha sido un excelente predictor de la capacidad para afrontar retos cognitivos pero no de las posibilidades de éxito (entendiendo éste como satisfacción plena con la vida personal y profesional).

La Inteligencia Emocional (término que como ya sabéis acuñó Goleman en 1995: pincha aquí para ver su fantástica intervención sobre la compasión) se convierte, por tanto, en el complemento vital en la búsqueda de la satisfacción y el éxito: ¿quién no quiere sentirse bien, a gusto consigo mismo y en equilibrio con el resto del mundo?

La respuesta está en entrenar nuestra Inteligencia Emocional. Teniendo en cuenta que ésta es la capacidad para tener buenas relaciones con uno mismo y con los demás, tendremos dos tipos de prácticas:  intrapersonales e interpersonales.

Os voy a proponer un entrenamiento muy sencillo que, como ya sabéis, para ser efectivo debe realizarse cada día durante 21 días:

Se trata de fomentar una parte de la Inteligencia Emocional: la adaptación al cambio, una de las claves del éxito personal y profesional. A su vez, la adaptación del cambio necesita de al menos 2 habilidades para poder generarse: la creatividad y la positividad, por lo que hoy os propongo fomentar vuestra creatividad:

¿Qué has hecho desde que te has levantado? ¿lo mismo de ayer? ¿de la misma forma? Hoy vamos a cambiar eso: vamos a elegir otro camino, otra indumentaria, otro tipo de comida… y vamos a ir al cine: (también lo podemos hacer con la televisión): échale un vistazo a la cartelera: ¿qué tipo de película no verías nunca? Esa es la que debes ver hoy.

Puedes hacerte una de estas preguntas cada mañana: ¿qué tipo de comida no he probado nunca? ¿qué tipo de prenda no me he puesto nunca? ¿con qué tipo de personas charlo, con qué tipo no? ¿en qué cosas pienso, en qué cosas no? Y cada día probar a hacer algo nuevo o de manera diferente.

Espero vuestros comentarios en este blog o en mi correo habitual: ana@orantos.es

Para el resto de entrenamientos os espero en el taller del viernes 🙂