Inteligencia Emocional en Gran Canaria IV

grupo de educadores, madres y jóvenes practicando la sensación de éxito
grupo de educadores, madres y jóvenes practicando la emoción de éxito comùn

Mañana por la tarde mi ponencia versará sobre cómo se puede entrenar la Inteligencia Emocional a un colectivo como una familia, un grupo de amigos, una asociación, un centro de enseñanza, una empresa…

La Inteligencia Emocional (IE en adelante) es una capacidad inductiva, es decir: el entrenamiento personal redunda en la efectividad de un entrenamiento colectivo, aunque no garantice su éxito. De ahí que cuando trabajo con un grupo siempre tenga, al menos, una sesión individual con cada uno de los componentes.

En muchas ocasiones muchos de mis clientes me han reclamado un manual. Os aseguro que si hubiera un manual de entrenamiento para la IE que fuera eficaz os lo diría o yo mismo lo escribiría 🙂 La dificultad de la IE radica en que  cada persona es diferente a otra, cada grupo es diferente a otro. Si ponemos como ejemplo un entrenamiento físico podríamos decir: sabemos que hay entrenamientos generales: correr, nadar, montar en bicicleta, caminar a buen paso… pero lo cierto es que no todos son adecuados para todos y si estamos muy interesados en fortalecernos acudiremos a un entrenador personal que sabrá qué ejercicios son los más idóneos para conseguir lo que yo quiero con lo que tengo (mi peso, mi edad, mi altura…) que puede ir desde no tener nada de musculatura a parecer un madelman.

Tenemos que tener claro que todos poseemos Inteligencia Emocional como todos los que tenemos movilidad podemos hacer ejercicio, los entrenadores, los coaches, sólo acompañamos, orientamos y te ayudamos a sacar lo mejor que tienes, tú o tu equipo, o tu grupo o tu empresa.

Por lo tanto un plan de entrenamiento idóneo para un grupo podría ser:

A) CONCIENCIACIÓN

– Definir objetivos personales individuales

– Definir objetivos colectivos

(medimos en qué punto estamos y a qué punto queremos llegar)

– Trazar una ruta para conseguirlos donde especifiquemos qué necesitamos, qué pasos son vinculantes y las fechas de plazo

B) ACCIÓN

– Entrenamientos individuales (máximo la mitad de los colectivos)

– Entrenamientos colectivos

– Prácticas individuales / colectivas

C) EVALUACIÓN

(medimos si hemos alcanzado el punto al que queríamos llegar, si no fuera así analizamos las causas y volvemos a empezar).

Mi experiencia en el Programa de Alfabetización Social y Emocional para el Sistema Educativo Extremeño tenía un objetivo muy claro como colectivo: “Mejorar la situación en materia de convivencia y éxito académico” y más de 5.000 objetivos individuales.

El reto estuvo en diseñar una organización para que todos recibieran el mismo entrenamiento con la misma atención: lo que hicimos fue clasificar a estas personas en tres grupos: Educador (un profesor, un educador social incluso un conserje muy motivado), Tutor (la persona que se responsabiliza del niño/a cuando no está en el centro), Joven. Lo que reducía los 6.560 participantes a 3. Los primeros en trabajar fueron los educadores: ellos fueron entrenados en IE básica y, sobre todo, fueron entrenados para entrenar, por lo cual, a los 2-3 meses muchos de ellos (voluntariamente) entrenaba a los tutores de la misma manera para que 2-3 meses después éstos pudieran entrenar a los jóvenes de modo que en 6-9 meses habíamos entrenado a más de 25 centros educativos pero, sobre todo habíamos creado una herramienta para la autogestión emocional.

Lo más apasionante fueron esos entrenamientos, diferentes en cada centro, en cada clase, en cada familia. Cada grupo creó su propio programa de entrenamiento: algunos diseñaron un “Aula Inteligente”, otros reinventaron las escuelas de Padres y Madres, el Proyecto Ángeles, el Circo de las Emociones, la Cadena de Favores, la Mochila del Corazón, las Tutorías Con-Tacto…

Todas ellas experiencias apasionantes que me encantará compartir con vosotros mañana por la tarde, a las 17:45 en el Teatro Víctor Jara de Vecindario.

¡Os espero!

 

PD: por cierto, para aquellos que venís al taller de por la mañana (de 10 a 1) os avanzo que los entrenamientos se realizarán con acupuntura musical…

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Inteligencia Emocional en Gran Canaria III

Innovar_clienteComo os decía en el post anterior, este viernes quiero entrenar con vosotros vuestra Inteligencia Emocional. La cuestión es ¿para qué?

Desde que Binet publicara en 1904 el primer test de inteligencia, el cociente intelectual ha sido un excelente predictor de la capacidad para afrontar retos cognitivos pero no de las posibilidades de éxito (entendiendo éste como satisfacción plena con la vida personal y profesional).

La Inteligencia Emocional (término que como ya sabéis acuñó Goleman en 1995: pincha aquí para ver su fantástica intervención sobre la compasión) se convierte, por tanto, en el complemento vital en la búsqueda de la satisfacción y el éxito: ¿quién no quiere sentirse bien, a gusto consigo mismo y en equilibrio con el resto del mundo?

La respuesta está en entrenar nuestra Inteligencia Emocional. Teniendo en cuenta que ésta es la capacidad para tener buenas relaciones con uno mismo y con los demás, tendremos dos tipos de prácticas:  intrapersonales e interpersonales.

Os voy a proponer un entrenamiento muy sencillo que, como ya sabéis, para ser efectivo debe realizarse cada día durante 21 días:

Se trata de fomentar una parte de la Inteligencia Emocional: la adaptación al cambio, una de las claves del éxito personal y profesional. A su vez, la adaptación del cambio necesita de al menos 2 habilidades para poder generarse: la creatividad y la positividad, por lo que hoy os propongo fomentar vuestra creatividad:

¿Qué has hecho desde que te has levantado? ¿lo mismo de ayer? ¿de la misma forma? Hoy vamos a cambiar eso: vamos a elegir otro camino, otra indumentaria, otro tipo de comida… y vamos a ir al cine: (también lo podemos hacer con la televisión): échale un vistazo a la cartelera: ¿qué tipo de película no verías nunca? Esa es la que debes ver hoy.

Puedes hacerte una de estas preguntas cada mañana: ¿qué tipo de comida no he probado nunca? ¿qué tipo de prenda no me he puesto nunca? ¿con qué tipo de personas charlo, con qué tipo no? ¿en qué cosas pienso, en qué cosas no? Y cada día probar a hacer algo nuevo o de manera diferente.

Espero vuestros comentarios en este blog o en mi correo habitual: ana@orantos.es

Para el resto de entrenamientos os espero en el taller del viernes 🙂

Inteligencia Emocional en Gran Canaria II

cerebro-2.0-¿Se puede entrenar el cerebro?

Con esta pregunta comenzará nuestro taller de este viernes.

Me gustaría que lo pensarais, que trataseis de recordar alguna experiencia que hayáis tenido de aprender algo que no sabíais hacer previamente. A mí se me ocurre: leer, conducir, comer con palillos, nadar, montar en bicicleta, hacer punto… Antes de tener estas habilidades estabais en el punto cero, ¿no es así? ¿y cómo fue que aprendisteis? ¿cómo lo hicisteis? Vamos a traer ese modus operandi a la Inteligencia Emocional: ¿Estáis de acuerdo conmigo en que para comer con palillos hay que aprender primero a coger los palillos? ¿Estáis de acuerdo en que para aprender a leer hay que conocer primero las letras?

Esto nos da una pista de cómo funciona nuestro cerebro: el aprendizaje se materializa en una serie de pasos que necesitamos realizar para emprender el camino elegido. Esos pasos deben repetirse mucho para que nuestro cerebro los automatice, de modo que una vez asimilados estaremos preparados para hacer con esa habilidad mucho más de lo que imaginamos -ejemplo: hay que aprender a conducir 500 metros antes de hacer 500 kilómetros pero después, quién sabe, podrías convertirte en piloto profesional-.

El observar cómo las personas aprenden a desarrollar una habilidad que hasta el momento ningún familiar ha desarrollado (no está en la genética) como tocar el violín, operar un corazón, bailar o hacer trenzas de cuatro cabos nos indica que el ser humano tiene capacidad para aprender todo aquello que necesite/desee aprender. Eso sí, se deben dar una de estas dos circunstancias: o lo necesitas o lo deseas con todas tus fuerzas. Estas son las únicas condiciones, lo demás es sencillo.

Los coaches proponemos entrenamientos de 21 días. Nuestra experiencia nos dice que, si durante 21 días repites una acción de manera constante el cerebro la asimila como algo rutinario -ejemplo: lavarse los dientes-, de modo que si después no lo haces lo echarás en falta -ejemplo: hacer deporte-.

Una vez comprendido esto, ¿qué es lo que queremos entrenar? Pues la respuesta está en otra pregunta: ¿qué es lo que queremos conseguir?

Con este taller yo quiero conseguir fomentar vuestra Inteligencia Emocional por lo cual, a lo largo de las 3 horas que dura os voy a proponer 8 entrenamientos.

Estad atentos, mañana os contaré algunos de ellos 🙂