No me gustan las dicotomías, me gustan los abanicos

Hay personas que tienen miedo a volar, otras a hablar en público, otras a la oscuridad… yo tengo pánico a las dicotomías. Las dicotomías te cambian la vida de un golpe, te dejan sin respiración, te infunden ganas de vivir o ganas de morir. No son prudentes, ni silenciosas, ni sensatas, ni comedidas, ni discretas… son implacables, vehementes, feroces, agresivas, bruscas y duras, muy duras: Has aprobado/no has aprobado, Te quiero/no te quiero, Estás embarazada/no lo estás, Tienes cáncer/no lo tienes, Habrás gustado en la entrevista/no habrás gustado… Nada volverá a ser como antes, nada.

Quizás es otra de las razones por las que me apasiona el coaching. El coaching no se conforma nunca con un sí o un no, quiere mucho más. Ni siquiera acepta un plan A o un plan B, quiere escuchar el C y el D y aún así, quiere más. Al coaching, y a mí, nos gustan los abanicos. Porque la vida no es un Madrid vs. Barça sino que hay infinidad de equipos, de posibilidades, de partidos, de opciones, de maneras de hacer y de ser. Y cuantas más seas capaz de imaginar más éxito vas a tener.

El coaching te dice: ¿No funcionó? Quizás es que puede ser mejor: quizás no has aprobado las oposiciones porque tu talento está en otra cosa, quizás no te quiere porque no te merece y el amor de tu vida está esperándote, quizás no estás embarazada porque vas a ser la mejor madre adoptiva del mundo, quizás tengas cáncer pero apuesto a que te vas a curar y vas a salir más fuerte que nunca, quizás no les has gustado en la entrevista pero si tú te gustas… vendrán muchas más… y mejores.

Piensa, piensa… siempre hay opciones. Y ésta es la única generalización que voy a aceptarte 😉

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A quien Dios se la dé, Sampedro se la bendiga

Dicen que andamos más faltos de modelos que nunca hasta ahora…

@jordievole entrevistó a principios de 2012 al humanista, economista y escritor José Luis Sampedro.

Su fallecimiento provocó que esta emocionante y emotiva entrevista se emitiera de forma completa, como homenaje, en el programa @salvadostv del pasado 14 de abril. Éste es el único programa que veo twitter en mano porque si me parece interesante y de premiar la labor informativa que están haciendo aún lo es más la que hacen los que lo ven con sus comentarios y aportaciones.

Ese día, Jordi dijo en su twitter que había que tomar apuntes y a mí me pareció una gran idea.

Admiro a Sampedro porque todo lo que he leído escrito por él me ha parecido de una lucidez y una claridad apabullantes, por no hablar de su prosa que descubrí tardíamente, en la universidad, cuando una de las lecturas recomendadas fue La sonrisa etrusca, la misma que más tarde y con razón el periódico El Mundo incluiría en su lista de las 100 mejores novelas en español del s. XX.

Admiro a Évole por ser valiente, descarado y follonero y lanzarse a preguntar lo que pocos (por fortuna algunos como Gonzo le siguen a la zaga), por hacer una labor social informativa imprescindible con el panorama actual, por hacerlo de manera sencilla, amable, de tú a tú y con camisas a cuadros.

Así es que tomé apuntes, y estos han servido para trabajar con  mis clientes en esta última semana y loqueterondarémorena. Os los comparto porque espero que os sean tan útiles como me han sido a mí. Ahí van algunas de las perlitas de su sabiduría:

  • La receta más importante para cada ser humano es que cada persona “se haga quien es”
  • La libertad de expresión no tiene sentido sin la libertad de pensamiento
  • Debemos resistirnos a que la carrera por el dinero domine nuestras vidas
  • Cuando no te queda nada, tienes que mirar dentro de ti: si estás tú y tienes libertad todo es posible
  • Una persona cultivada, con pensamiento propio, desprecia el dinero
  • Culpa es una palabra inventada por la iglesia, yo prefiero RESPONSABILIDAD

Y para terminar, la que me emocionó profundamente…

Se habla mucho del derecho a la vida pero poco del deber de vivirla

Antes de morir

En su barrio de Nueva Orleans, la artista y TED Fellow Candy Chang hizo de una casa abandonada una pizarra gigante pidiendo completar la frase: “Antes de morir quiero…”. Las respuestas de sus vecinos –sorprendentes, agudas y divertidas– se convirtieron en un espejo inesperado para la comunidad y para el mundo que no dudó en adoptar la iniciativa.

Es curioso como todo está conectado. No hace mucho, comentaba esta noticia en Facebook y ayer mismo, en el LPA Sunday Shopping me lo encontré en plena Vegueta. Íbamos unos cuantos y en seguida me adelanté a coger tizas para todos. Yo escribí: BEFORE I DIE I WANT TO LIVE MORE! (¡Antes de morir quiero vivir más!). Después miré de reojo lo que escribían aquellos que me acompañaban: BEFORE I DIE I WANT TO BE FREE (Antes de morir quiero ser libre). Al principio me pareció genial: Si quieres ser libre, la mejor manera de empezar es decirlo, pensé. Luego me invadió una inmensa melancolía al darme cuenta de que si lo había escrito era porque no era libre, no se sentía libre. Empecé a mirarla, lo que llevaba puesto, lo que decía, lo que hacía, qué se escondía en sus ojos… No, no era libre.

Sé que mucha gente no lo es, he discutido de ello con mis clientes muchas veces y todos tienen un montón de justificaciones para su no-libertad: no tengo ganas de ir a esa boda, pero es un compromiso, me gustaría tomarme un respiro, pero no puedo… necesito más dinero, mi marido no me gusta pero es lo que hay, yo prefiero vivir en el campo pero mis padres prefieren que viva en la ciudad, yo hubiera querido ser pintora pero eso son fantasías, yo quiero viajar por el mundo pero tengo mis responsabilidades, etc. y, ¿sabéis qué? La gente que es feliz hace aquello que desea hacer, es más, es aquello que desea ser, es más aún: son las personas más admiradas y respetadas por los demás.

¿Y tú? ¿Qué quieres hacer antes de morir?